Desde pequeño me han gustado los espacios abiertos, el aire libre, el horizonte. Ver las cosas desde otro punto de vista, pensar diferente. Esa es la razón por la que el vuelo, volar, ser piloto encajaba con esta visión del mundo.
La vida con horizonte no es una metáfora, es una condición. Necesito ver lejos, física y mentalmente, pensar en grande, aunque no sepa exactamente el destino final
Los espacios abiertos te devuelven a ti mismo. El silencio también. No el silencio como ausencia de ruido, sino como presencia de algo más esencial. Y la soledad elegida. He buscado esas tres cosas toda mi vida, de maneras distintas, en sitios distintos.
El universo Openfield nació de eso. En 2013 necesitaba un sitio donde pensar sin tener que justificar nada. Un espacio para las preguntas que no tienen respuesta rápida. Buceé historias que me inspiraban, casi siempre exploradores y escritores que se inspiraban en la naturaleza; Darwin, Thoreau, Shackleton, Emerson, Machado, Amundsen, Zweig y unos cuantos más. Todos ampliaron mi visión de lo que es una vida vivida, de cómo exprimir ese regalo que es estar vivo.
Esa evolución personal me llevó a un rincón incómodo: la convicción de que vivimos en un mundo diseñado para no buscar el horizonte. Los medios, las redes, el consumo, la narrativa oficial, están construidos para mantenernos ocupados, entretenido y predecible, en definitiva encarrilado en los raíles que algunos quieren. La mayoría lo acepta sin cuestionarlo. No por maldad, sino por desconocimiento a veces, o por interés en otras ocasiones.
Openfield es también un think tank personal contra eso. Un espacio para no dejarse sobornar ni por el dinero, ni por el aplauso, ni por el reconocimiento fugaz, ni por la comodidad de pensamiento. Es insistir en v
Pensar por uno mismo tiene un coste. Te deja más solo en algunas conversaciones. Pero es el único tipo de pensamiento que para mí vale algo.
Openfield es el lugar donde todo eso convive: el horizonte, el silencio, la soledad elegida, la mirada crítica, la negativa a seguir lo establecido. Es la manera en que proceso el mundo y dejo constancia de lo que creo que importa.
